En nuestros dos artículos anteriores, Guía exprés: Métricas basadas en capacidad y Guía exprés: Cálculo de tarifas por hora #CBC, definimos y discutimos los términos y conceptos fundamentales relacionados con el Costeo Basado en Capacidad.  En esta tercera y última parte de la serie vamos a concluir comparando esta metodología con otro método que aún es utilizado por muchas instituciones: el Costeo de Absorción Completa.

En el medio empresarial existe un debate sobre la conveniencia de generar los Costos Unitarios usando la metodología Basada en Capacidad o la metodología de Absorción Completa.

Para las instituciones financieras decidir la metodología que deberían implementar puede ser una tarea difícil.  Ambas metodologías han funcionado en muchas empresas por mucho tiempo y ambas tienen expertos a su favor.

Costeo de Absorción Completa

Sus defensores señalan las siguientes ventajas como las principales razones por las cuales eligen esta opción para su organización:

Fácil implementación y mantenimiento

Esta metodología solamente requiere contar con grupos de gastos (expense pools) a nivel funcional como numeradores y volúmenes (conductores de costos) como denominadores para poder calcular los Costos Unitarios. La implementación puede realizarse en poco tiempo con poco apoyo del personal de finanzas.

Considera relevantes todos los gastos de la organización

Reconoce que los precios de los productos y servicios tendrán que cubrir la estructura de gastos completa de la organización, por lo que todos los gastos deben incluirse al calcular Costos Unitarios.

Sus resultados son “direccionalmente correctos”

Todos los gastos, incluyendo los de producción, son dirigidos al cálculo de los costos unitarios, por lo que las mediciones de rentabilidad pueden considerarse “direccionalmente correctas”.

Facilita las mediciones de rentabilidad a nivel de organización, productos o clientes

Los conductores de costos (volúmenes) que se utilizan para calcular las tasas unitarias de gastos generalmente están alineados a las unidades organizacionales, productos y clientes. Los costos resultantes pueden combinarse con los ingresos para generar las medidas de rentabilidad a esos niveles.

Costeo Basado en Capacidad

Por otro lado, los defensores del costeo basado en capacidad basan su preferencia principalmente en las siguientes razones:

Provee información de tiempos unitarios, además de los costos unitarios

Esta metodología introduce la dimensión de tiempo a los cálculos.    Se analiza el tiempo que toma un proceso o transacción y se establece un Tiempo Unitario que luego se asocia al costo de ese tiempo (Tarifa por Hora) calculado para cada grupo de recursos específico.  La Tarifa por Hora se calcula dividiendo los gastos totales del periodo analizado entre el número de horas disponibles para trabajar (Capacidad Práctica).

El Costo Unitario Basado en Capacidad se calcula multiplicando el Tiempo unitario X la Tarifa por Hora.

La medición de la capacidad, la capacidad utilizada y la capacidad no utilizada disponible son ejemplos de mediciones que usan la dimensión de tiempo.

Respalda la Gestión de los Recursos en toda la organización

Es una de las diferencias más evidentes con el método de Absorción Completa.  Las métricas basadas en capacidad proveen información que los gerentes pueden usar como soporte para la gestión del desempeño de sus recursos. Algunos ejemplos son: uso de la capacidad y análisis de productividad de los recursos.

Facilita las mediciones de rentabilidad a nivel de organización, productos o clientes

Esta metodología asocia el costo unitario generado (que incluye la dimensión de tiempo) con los ingresos por producto. De este modo no carga el margen de contribución del producto con el costo de la capacidad disponible no utilizada.

Respalda los precios de oferta para la gestión de efectivo y otros servicios

La competencia entre instituciones financieras por cerrar más negocios puede ganarse por centavos o por una fracción de centavo por ítem. Usando este enfoque, la institución tiene un entendimiento más claro de sus costos unitarios y además sabe si cuenta con la capacidad y los recursos para atender negocios adicionales.

Aunque no sea así para todas las instituciones, para muchas el valor de negocio que aporta la metodología de Costeo Basado en Capacidad sobrepasa ampliamente los gastos y esfuerzos adicionales que requiere su implementación y mantenimiento.

Para todas las empresas y en particular para las instituciones financieras, es fundamental entender el costo real de proveer servicios a sus clientes.  Aunque la facilidad de implementación del Costeo de Absorción Completa es una ventaja, con este método se generan costos unitarios poco precisos para las decisiones de fijación de precios.

El Costeo Basado en Capacidad puede aportar una imagen más precisa del costo y de la rentabilidad de los productos y servicios bancarios.  Facilita la gestión de la capacidad de producción y la gestión de los recursos, aportando las bases para integrar la presupuestación basada en volumen a nivel empresarial.

La combinación de mejores costos y mejores capacidades de planificación se traducirá en mejoras continuas en el desempeño y en los resultados operativos financieros de la empresa.

El equipo de Consultores de BiCon, expertos en la implementación de metodologías de costeo y rentabilidad en empresas de diversas industrias, puede trabajar con su organización para capacitar a su personal en estas metodologías y puede proponerle a su empresa la implementación del modelo de costeo y rentabilidad que mejor se adapte a sus necesidades, haciendo uso de las mejores prácticas, metodologías y soluciones tecnológicas disponibles.

Con información de Capacity-based Costing in Banking (Spaller, Robert; McDonald, Robert; National Association for Bank Cost & Management Accounting,  2007)